jueves, 20 de noviembre de 2008

Bibliotecas Paseanderas

Llegó el día de la tercera edición de las Bibliotecas Paseanderas. Elda la bibliotecaria y otras caras ya conocidas de la ciudad educadora ultimaban detalles en la plaza que pronto se llenaría de chicos y chicas y maestros y maestras.

La cámara aún tenía pilas y me fui a registrar los rincones de la plaza. Las poesías colgadas de los árboles, las cintas de colores con frases y dibujos de los chicos, las primeras nenas impacientes que leían cuentos de terror y poemas de amor sobre las lonas, los libros acomodados por secciones, el stand pedagógico con títulos que

podríamos haber señalado con Piñón o Maria del Carmen...
Visité ambos rincones aunque los nenes me decían "Señora..."
Clásico. Uno de los libros leídos este año por iniciativa de Florencia Cánepa.

Nenas impacientes. Reconocí a lo lejos los versos eternos de "Poesías para chicos enamorados" de Elsa Bornemann...
Todo era muy lindo pero lo fue aún más cuando estuvo desparramado. La plaza se llenó enseguida de chicos de todas las edades que leían al sol mientras el coro se preparaba. De la escuela de arte, un grupo de chicos bajo la sombra del arbol, nos cantó algunas canciones que merecieron grandes aplausos, a modo de presentación.
Hermanitos rebeldes que hacían renegar a la maestra

Los nenes que cantaron Aleluya, la de para qué vivir tan separados y Mr. Jones. Con algunas técnicas que teníamos que nombrar en el parcial de Mari Sanchez un rato después...

Después armamos rondas, las alumnas de 1º P.E.P, para jugar un Memotest poético de Elsa Bornemann. Había que encontrar la ilustración y el poema, que estaban separados en cartas diferentes, y una vez que encontrabamos un par igual, leer para el grupo. El juego terminaba cuando el viento nos jugaba una mala pasada y nos volaba las cartas -pero aprovechábamos para leer como queríamos cuando queríamos las poesías con dibujos más lindos. Improvisado y reimprovisado tantas veces como hizo falta el juego salió bien.

Después una nena de la Sociedad de Fomento de Barrio Norte nos reencontró y armó su propio equipo para jugar al juego de la oca (mis compañeras quedaron descalificadas muy pronto y se quedaron coordinando la final mientras yo buscaba sectores menos ventosos para proponerle el juego del memotest a un nuevo grupo).

Siguió la música mezclándose con ecos de literatura infantil y juvenil y nos fuimos a rendir Arte y Educación...
Estudiando Arte y Educación en el micro. Y Gi que estaba haciendo lo mismo pero se aburrió y se durmió en esa posición...

sábado, 1 de noviembre de 2008

Sobre el Taller Interdisciplinario

El taller interdisciplinario confirmó nuestra sospecha acerca del enriquecimiento que aporta el intercambio generacional. Nos sentimos alentadas por nuestros profesores, que desde su experiencia y capacitación aprobaron nuestro trabajo -aprobar sin calificaciones numéricas, si no en cambio con palabras y gestos de simpatía.

Con el uso de las nuevas tecnologías de nuestro lado, nos pareció también haber aportado nosotras miradas interesantes sobre la tarea de la educación.

Esto me recuerda al momento en el que presentamos el video de Luis Pescetti, bajado desde Internet. Que además reafirmó el clima de espontaneidad.

Ese que comenzó, para nuestra sorpresa, con un juego que preparó la profesora de Corporeidad y Motricidad en el patio.

Clima que se reanudó cuando Silvana superó la timidez y desplegó con ayuda del power point y el afiche anteriormente preparado los ejes de ciudad educadora, y luego pudimos seguirla todas comentando nuestra experiencia y nuestras visiones sobre la educación no formal.

Nuestro "protagonismo" finalizó con la lectura de algunos fragmentos del blog que sintetizaban nuestra trayectoria en el campo de la práctica y la posibilidad que habíamos tenido de relacionar las cátedras.

El blog no se cerró en ningún momento pero luego con unos afiches, sobre contornos de alumno y de docente, los profesores escribían atributos para después compararlos con los nuestros (esa actividad la habíamos realizado algunas clases atrás nosotras mismas). Expresados en el dibujo las ideas eran prácticamente las mismas. Por ejemplo tanto profesores como alumnos habíamos dibujado corazones a la hora de confeccionar la lámina, observación de nuestra profesora de Pedagogía. Aunque Piñón agregó a las nuevas tecnologías, en clara letra imprenta.

Las nuevas tecnologías que ojala nos unan. Porque ha quedado claro que ese es uno de los propósitos de este blog.

Por nuestra parte -se comentó a la salida y en la parada de colectivo- el taller nos resultó muy satisfactorio. Esperamos lo mismo para ustedes (aunque se nos ocurre que sí).

Recuerden que los comentarios están abiertos, justo abajo de este artículo que en el mundo virtual se llama "post" hay un espacio para que sigamos charlando y debatiendo.

Algunos puntos que flotan en la agenta mental:
  • El profesor de filosofía dijo que no veía nada específico de su materia. Tarea para nosotras preparar algún artículo. Quizás podríamos filmar alguna clase en la plaza.
  • Para Mariana: hay que subir las fotos y el video de la Sociedad de Fomento de Barrio Norte.
  • Esperemos que a Miriam Espinosa le guste la nota que escribió Florencia sobre Género y Sexualidad.
  • Y que Florencia Cánepa no tenga que corregir demasiado nuestra ortografía y redacción.

Esperamos volver a encontrarnos para compartir ideas, tanto en el instituto y sus ratos libres como en internet.

viernes, 31 de octubre de 2008

Visita a una clase de música en la Sociedad de Fomento de Ba. Norte

El pasado miércoles 22 de octubre fuimos a visitar la Sociedad de Fomento de Barrio Norte. Los primeros en recibirnos fueron los chicos, de entre 8 y 10 años, que esperaban a su profesor para una clase de música. Al poco tiempo, él también (Diego Carrascal), también tuvo su caluroso recibimiento. Y nos juntamos todos en una sala donde la orquesta comenzó a tocar con la flauta "El tren del cielo", esa que sabemos todos. Después Diego nos contó: la idea era juntarse a tocar, sin demasiadas pretensiones. Y esas ganas son las que persistieron mientras los chicos aprendían a tocar, respirar, coordinar, recordar la melodía. El proyecto está en pie hace seis meses y llegamos en un buen momento: hace poco los chicos disponían de los instrumentos, brindados por la municipalidad. Las anécdotas y los comentarios del profesor y los chicos eran intercalados con demostraciones musicales. Y después fueron ellos los que nos quisieron enseñar a nosotros, que hasta entonces sólo observábamos y escuchábamos con atención. Estuvimos tocando la flauta guiados por las indicaciones de los chicos.

Nos invitaron a un evento el 10 de noviembre, en el que ellos extenderán a la comunidad en un espectáculo el trabajo que realizan en la Sociedad de Fomento.




Proximamente las fotos y los videos de la visita a la institución.

martes, 28 de octubre de 2008

Ningún chico nace chorro


Inseguridad es morir de hambre y no tener futuro.
La familia de Pedro no quiere venganza y habla de dos víctimas:

Cuando matar y morir no importa a nadie

Medio: Página 12
Link: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-114029-2008-10-27.html

Nota: Un chico de 14 años apuñaló por la espalda a otro de 12, que murió dos días después en el Hospital de Niños de La Plata. La zona céntrica de esa ciudad era el escenario donde ambos niños, provenientes de familias sumidas en la pobreza, pasaban la mayor parte del día. Si bien el hecho provocó la apertura de dos causas en la Justicia platense, una civil que ya está “prácticamente resuelta”, y una penal en la que “se está trabajando”, según Julián Axat, defensor oficial del supuesto agresor, “es ridículo buscar responsabilidades individuales. Los dos chicos son víctimas, ya que ambos sufren la misma situación de pobreza y exclusión. En realidad, las responsabilidades son sistémicas, estatales y previas a lo que ocurrió la semana pasada”. La opinión es compartida por la familia del adolescente muerto y por un amplio grupo de organizaciones sociales que mantienen una denuncia en común contra el abandono de la niñez por parte del Estado, del que este caso es un emergente".

lunes, 27 de octubre de 2008

Genero y Sexualidad

Introducción




Una de las proposiciones centrales de este trabajo es la necesidad de empezar a abordar el género y la sexualidad, dentro del currículum escolar, desde un enfoque que integre las muchas miradas y percepciones que concurren a construirles como objeto de estudio complejo que escapa a rediles unidimensionales. Y en esa perspectiva, ambos temas están presentes a lo largo del currículum escolar. No hay que perder de vista que el 13o Congreso Mundial de Sexología realizado en Valencia, España, en 1997, en la declaración de los derechos sexuales, establece en su artículo 10 el derecho a la educación sexual integral, definiéndolo como "un proceso que se inicia con el nacimiento y dura toda la vida y que debería involucrar a todas las instituciones sociales".
Uno de los aspectos que plantea el tema transversal en el currículo es la igualdad de oportunidades. Los temas transversales y la transversalidad son conceptos que permiten englobar diversos aspectos sociales que es preciso abordar en la escuela, ya que por su carácter interdisciplinar requieren estrategias específicas para lograr permear todos los actos educativos.
Adicionalmente, no hay que perder de vista que la salud no sólo es ausencia de enfermedad; modernamente se concibe incluso dentro del campo de los derechos humanos. Y la salud concierne a los procesos reproductivos, al abuso sexual, a los delitos sexuales, al embarazo adolescente, a la anorgasmia, a la depresión, a los mitos y creencias sobre el origen de la homosexualidad, a la anticoncepción y al aborto, a la imaginería popular sobre la masturbación, a la violencia intrafamiliar, al sida y a las llamadas enfermedades de transmisión sexual (ETS); para sólo mencionar unos cuantos rubros que comprenden tanto al género como a la sexualidad.
Por supuesto existen otras situaciones menos claras en las cuales el daño, o sea la vulnerabilidad, no ha sido objeto de estudio. Tres ejemplos: El primero se refiere al abandono a su suerte de los infantes más débiles en aquellas sociedades en las que las madres cargadas de hijos optan por sacar adelante a los fuertes. A esta forma de supervivencia se le ha denominado eutanasia social y es encuentro cotidiano en todo país subdesarrollado... El segundo ejemplo se observa en el campo mexicano en donde los varones reciben alimentación más nutritiva y abundante que las niñas. Esta forma de discriminación contra el sexo femenino radica en una apuesta hacia el futuro: los padres subsistirán gracias al trabajo de los hombres. El tercer ejemplo son las madres que perecen al abortar. La falta de educación, los sistemas de salud inadecuados, la pobreza, la magra orientación sexual, entre otras, son algunas de las palas que amortajan a estas jóvenes. Los Estados incompetentes son responsables de sus fallecimientos. (Kraus, 1995).


Diferencia sexual y género

La diferencia sexual femenina, normalmente invisibilizada al tomar como patrón de referencia y medida la hegemonía masculina, no es un problema sino una potencialidad, una realidad que debe ser reconocida. Es muy cotidiano que en abordaje de estos temas en lugar de hacer visible y significativa la diferencia sexual en la vida cotidiana de las aulas, más bien la desfigura o la encubre. Ya que la concepción dominante de igualdad confunde lo universal con masculino y esa superposición, oculta la diferencia femenina y evita sopesar el valor que tiene.

Prestar atención a las relaciones es una cuestión central para significar la diferencia sexual, ya que es a través de las relaciones con otras y con las profesoras como las niñas pueden saberse y decirse niñas con un significado construido por ellas. Esta es una necesidad educativa y existencial urgente para las niñas en una escuela que no considera la diferencia sexual masculina y femenina como algo de lo que partir, a veces ni siquiera como algo a tener en cuenta... (Mañeru/Jaramillo/Cobeta, 1996).

Matizando un poco, es importante no perder de vista la categoría de género en la que se inscriben estas discusiones:

Es importante analizar la articulación de lo biológico con lo social y no tratar de negar las diferencias biológicas indudables que hay entre hombres y mujeres; pero también hay que reconocer que lo que marca la diferencia fundamental entre los sexos es el género. La estructuración del género llega a constituirse en un hecho social de tanta fuerza que inclusive se piensa como natural; lo mismo pasa con ciertas capacidades o habilidades supuestamente biológicas, que son construidas y promovidas social y culturalmente (subrayado del autor) Hay que tener siempre presente que entre mujeres y hombres hay más semejanzas como especie que diferencias sexuales. (Lamas, 1997).

Más aún:

En la actualidad, aunque la ideología asimila lo biológico a lo inmutable y lo sociocultural a lo transformable, es mucho más fácil modificar los hechos de la naturaleza que los de la cultura... El problema de asociar a las mujeres con lo "natural" y a los hombres con lo cultural es que cuando una mujer no quiere ser madre ni ocuparse de la casa, o cuando quiere ingresar al mundo público, se la tacha de antinatural porque "se quiere salir de la esfera de lo natural". En cambio, los hombres se definen por rebasar el estado natural: volar por los cielos, sumergirse en los océanos, etcétera. (Lamas, 1996).

Pero, ¿qué se entiende por género? De manera simplificada, una construcción simbólica que estereotipa, reglamenta y condiciona la conducta tanto objetiva como subjetiva de los individuos. Mediante la constitución de género, la sociedad clasifica, nombra, produce las ideas dominantes de lo que deben ser y actuar los hombres y las mujeres. Lo que se supone deben parecer y tener como "propio" o "adecuado" de cada sexo. Y esta construcción cultural o simbólica alude a la relación entre los sexos. Por tanto, referirse a cuestiones de género, no es hablar de cuestiones de mujeres, sino de feminidad y de masculinidad. Es erróneo sustituir sexo por género. El sexo está en referencia a lo biológico, el género a lo construido socialmente, a lo cultural, a lo simbólico, y a las interacciones que éstas referencias determinan.

Los monopolios del conocimiento sexual

Con el paso del tiempo y el desarrollo de las disciplinas del saber, cada vez más se acumula un grueso legajo de materiales. Historia de la sexualidad, historia de las mentalidades. Estudios de género, estudios sobre el poder. Discusiones sobre feminismo y democracia, discusiones sobre los siempre postergados derechos humanos. Minorías sexuales. Nuevos desarrollos acerca de la diferenciación y la identidad sexual. Aportes sobre el erotismo. Todo ello en una sociedad en la que el posmodernismo cohabita trabajosamente con ideas muy sedimentadas acerca de la sexualidad, atrapadas, las más de las veces, en el estrecho ámbito del biologismo, el fisiologismo, la reproducción, la genitalidad y, si acaso, la coitalidad, cuando no es que son los fantasmas del temor y el prejuicio los invitados a presidir la mirada cotidiana, la mediación con la que se vive la sexualidad. A pesar de lo anterior, digamos que el monopolio médico desde el cual se habla con autorización de la sexualidad, va cediendo terreno a otros conocimientos.
Nuestro discurso sobre el sexo, institucionalizado a partir del siglo XVIII por la pedagogía, la medicina y la justicia se sostiene gracias a instancias de poder para hablar de él. De acuerdo con Foucault, a partir del siglo XIX estas mediaciones de control se perfeccionan en una terapéutica. La medicina inventa una patología orgánica y disciplina las rarezas del sexo desde una scientia sexualis de la salud y de la enfermedad. Esto conduce a la sociedad normalizadora (Lóizaga, 1996). Refiere Weeks que desde el siglo XIX la medicina ha trabajado arduamente para desplazar a la religión como la fuerza principal en la reglamentación de la sexualidad. Su lenguaje habla menos de "moralidad" y más de la sexualidad "natural" y la "antinatural", la sana y la enferma; su centro institucional es la clínica, el hospital o el diván del psiquiatra. Y continúa:
Luego están los lenguajes del derecho, la educación, la antropología, la sociología y la política, todos los cuales hablan en tonos cuidadosamente diferenciados acerca de la sexualidad: ¿es un producto de la criminalidad, la alimentación, la variación cultural, la elección política?... Vivimos en un mundo de descripciones y definiciones opuestas y con frecuencia contradictorias. (Weeks, 1998).

Y la patologización de la sexualidad se realiza, elaborando un amplio catálogo de "anormalidades" y "perversiones" que persiguen el deseo no contenido. Que acotan la libido no domesticada, al erotismo cancelado por la normalización. Resonancia de aquellos ecos resulta la sentenciosa y paralizante frase repetida generacionalmente por padres, maestros y ministros de la fe: "no es normal que...". ¿Desde dónde se mira la normalidad? ¿Con respecto a qué? ¿Qué es la normalidad? ¿Quién la define y establece? A lo largo de la historia, ¿se ha tenido la misma idea de normalidad? ¿Quiénes son los beneficiarios y quienes los damnificados de lo que por normalidad se postula?

Y siglos después...

Y esta necesidad de comprender se ve reforzada por las resonancias que siguen teniendo ópticas muy arraigadas. Veamos algunas de las estrategias retóricas de algunos grupos conservadores: 1). La más básica es la idealización del pudor y de la abstinencia sexual como un valor que debe regir para toda la sociedad. El control natal ha de llevarse únicamente con métodos de abstinencia periódica. Se condena también la masturbación como un acto reprobable en sí mismo; 2). Desde el momento de la concepción hay una vida humana que debe ser protegida por las leyes, sin ninguna excepción. Sin embargo, en términos lógicos, la tesis, que es independiente de la tesis, fundamenta los proyectos conservadores de penalización del aborto, pero en términos prácticos es muy difícil sostener a la vez las tesis 1 y 2, pues el rechazo a los métodos anticonceptivos, a la anticoncepción de emergencia, al sexo seguro, etcétera, implica oponerse a un "mal" al mismo tiempo que a su solución. (González, 2001). Por lo demás, estaríamos llamados a establecer comparaciones que nos permitan tomar distancia del absolutismo de un modelo que aparece como único en el ejercicio del amor y la sexualidad: el modelo monogámico y heterosexual que no ha sido dominante ni todo el tiempo, ni en todas las culturas conocidas (Feurstein, 1994), para flexibilizar un poco nuestra mirada sobre dicho modelo dominante.

¿Por qué la enseñanza de la sexualidad debería atravesar el currículum escolar?

Si nos atenemos a la posibilidad de que la educación sirva para vivir mejor, para orientar nuestras acciones responsablemente, para ejercitar nuestra libertad; debemos dotar de instrumentos para esas finalidades a seres sexuados que día con día, año con año, de su permanencia en las aulas estarán en contacto con referencias y experiencias sexuales de diversa índole a pesar de que no lo consideremos así. La sexualidad la portan los sujetos como parte de su corporeidad y de su experiencia subjetiva crucial, y de ninguna manera queda fuera de la escuela al ingresar a los circuitos de la enseñanza y el aprendizaje. Quién no recuerda, en los años de la infancia y la adolescencia principalmente, los recados insinuantes entre alumnos, la corteza de los árboles herida por corazones sangrantes, la carga sexual de los albures, los chistes y las alusiones que toman como blanco la sexualidad o el género, las citas, los primeros novios/as, el primer beso, o profesores y profesoras que son objeto del enamoramiento idealizado de los/as alumnos/as. Todo ello está en la experiencia de los años escolares.
Por eso:

Dada la omnipresencia de este tipo de recuerdos de la vida escolar, quizá resulte extraño que hablar al mismo tiempo de sexualidad y de escuela pueda parecer tan molesto (en especial a periodistas y políticos). Tal vez se deba en parte a que la escuela se sitúa más en el lado "público" de la división entre público y privado, mientras que la sexualidad está claramente en el lado privado. Sin embargo, las escuelas no sólo son instituciones públicas o privadas; también están asociadas estrechamente con la infancia y con las relaciones entre el niño y el adulto. Por consiguiente, están relacionadas con todos los discursos sobre la infancia, que construyen al niño como un ser presexual o asexual, como "inocente", o al menos como un ideal. (Epstein/Johnson, 2000).

Sin embargo, cada vez resulta más claro que muchos niños poseen más conocimiento del que la que los padres y maestros imaginan o desearían, porque están sobreexpuestos a la información y, de pasada, sobreestimulados con un bombardeo visual y auditivo agudizado por los medios masivos de comunicación y las nuevas tecnologías como Internet y videocasete. El problema es que afrontar estos hechos sigue constituyendo una experiencia amenazante y movilizadora de temores y culpas para profesoras/es y, por lo tanto, se prefiere eludir el tema, darlo por sobreentendido, trivializarlo haciendo chistes, responder con generalidades inocuas cuando hay preguntas concretas o, peor aún, rodeándolo de un silencio acusatorio que solicita del alumno "prudencia" y que, en consecuencia, abandone el tema. Sobre el particular no hay que dejar de reconocer que interpelar al maestro sobre la sexualidad despierta, en no pocas ocasiones, los fantasmas que habitan dentro del docente y que él desearía exorcizar de una vez por todas, sin saber cómo. Por ello las actitudes evasivas, defensivas y hasta agresivas. Con dificultad se establece una relación empática y asertiva sobre estas temáticas, ya que, por otra parte, el docente no sólo llega a dudar de su competencia en el tema, sino que si lo aborda, teme quedar expuesto a la censura por parte de los otros profesores, del director, o de los padres de familia, sin saber que en ocasiones los propios padres de familia están en la encrucijada de darse cuenta que ellos y sus hijos requieren mayor información, pero se apenan o mortifican al tener que reconocerlo. Y entonces aparece un particular ping-pong, ya que los maestros suponen que son los padres quienes debieran abordar la información y, los padres, a su vez, suelen pensar que es responsabilidad exclusiva de la escuela manejar esos temas.
Por lo tanto, "...la idea de la inocencia sexual de la infancia inhibe los esfuerzos por modificar, de forma más progresista y esperanzadora, las confusiones terribles y opresoras que forman parte de las relaciones que en nuestra cultura se establecen entre los niños y los adultos". (Epstein/Johnson).
Si la escuela aspira a ofrecer herramientas para una vida mejor, no puede soslayar lo que hoy sucede en la vida social en el ámbito de la sexualidad. Hay problemas en los que se oscila entre el piadoso silencio y la ruidosa nota roja y que nos indican que como escuela y como sociedad algo debemos hacer en relación con las necesidades y realidades de los niños y los adolescentes en su desarrollo sexual y psicoafectivo.
Sobre este punto vale la pena echar un vistazo a las pautas privilegiadas de lo que podríamos llamar educación sentimental. (Vázquez, 2000) Revisar con un tono realista los atributos de una pareja sana y apta para el amor marital. Y a la vez comparar con las posibilidades que abren otras formas de mirar el amor y la sexualidad. (Moore, 1999).

La escuela, entonces, puede y debe contribuir con nuevas actitudes en el manejo de los sentimientos amorosos y de la sexualidad, así como en la construcción de identidades sexuales y de género y las relaciones que de ahí resultan, abordándolos progresivamente a lo largo del currículum escolar, por lo menos en educación básica, con la misma naturalidad con la que se habla en otras disciplinas: el sistema solar, los ecosistemas, la evolución histórica, el funcionamiento cerebral o cardiovascular, las actividades cívicas; en el entendido de que las dudas a resolver en el terreno de la sexualidad crecerán en relación inversamente proporcional, si la forma como es abordada es restringida y subterránea. Además, las dudas crecerán con su corona de culpa y de pena en todo momento y, a falta de información objetiva y veraz, se verá favorecida la especulación, la duda, la desinformación y, por supuesto, los errores que llegan a ser muy graves, especialmente en la era del sida. Por lo demás, es muy contradictorio el esfuerzo por preservar a los niños en una especie de castillo de la pureza, cuando ellos tienen de aliados a la televisión y otros medios que se muestran generosos en entregar abultadas cuotas de referencias explícitas al sexo, al erotismo y a la violencia sexista y además contribuyen con poderosos estereotipos de género, a través del amarillismo de los talk shows que explotan cotidianamente los dramas familiares y de pareja. Si bien bastante se ha avanzado en los libros de primaria en la información sobre el género y la sexualidad, siguen existiendo nudos muy problemáticos que tienen que ver con realidades que no se pueden seguir soslayando y que debieran alentar otro perfil educativo y formativo que empieza por los propios docentes y que, necesariamente, debe superar el prejuicio, la desinformación y el temor en que se siguen sosteniendo con frecuencia. Se requieren referencias actualizadas y contextualizadas que abarquen el género y la sexualidad con un enfoque más integral y que, a la vez, orienten para vivir la sexualidad de manera plena y responsable . Los problemas ahí están. Los patrones de socialización familiar, en muchos casos siguen favoreciendo los errores que los propios padres cometieron. Los patrones sexistas, la violencia intrafamiliar, las representaciones familiares y culturales que tienen que ver con valoraciones inflexibles, con visiones binarias, de dos elementos, sin matices, permanecen. Los embarazos precoces, las madres-niñas. La permanente propuesta del ejercicio predominantemente reproductivista de la sexualidad. Los problemas consecuentes de disfunción eréctil y de anorgasmia. Todo lo anterior pertenece, de alguna forma, a ramas del mismo árbol. El amor a la mexicana es apasionado y, como expone una autora, resulta desgarrador, posesivo, celoso, reprimido, patético. Las parejas se forman sumando patologías y, aún así, con la ilusión de lograr familias sanas. (Kreimerman, 1997). A pesar de lo anterior, las mujeres se preocupan cada vez más por disfrutar su sexualidad, de acuerdo a los resultados de la "IV Encuesta Mundial de Sexo Durex", aplicada en catorce países a 4 mil 200 jóvenes de entre 16 y 21 años, de los cuales mil 600 eran vírgenes. (Periódico Público, 24 de septiembre de 1999, Arte & Gente, p. 6). Hay temas demasiado abrumadores que siguen siendo silenciados: el abuso sexual infantil, el incesto, la violación, el aborto (Lammoglia, 1999). Sin dar una respuesta en el terreno de la prevención, la legislación y el combate apropiado. Una sociedad moderna debiera dar cuenta de ellos, discutiéndolos objetiva y democráticamente en toda su complejidad, no ocultándolos o tratándolos con el rasero de la doble moralidad.





Por otra parte, la diversidad sexual sigue incomprendida en diversos sectores de la sociedad. En cuestiones de homosexualidad, bisexualidad, trasgenerismo (Riesenfeld, 2000; Castañeda, 1999), las respuestas más comunes son una mezcla de escándalo, agresividad, y persecución. Y para los actores de tal diversidad: la vergüenza, la impotencia, la negación y la culpa. El currículum escolar no está acompañando de manera eficaz el crecimiento de los niños y los adolescentes en sus necesidades formativas de acuerdo a una óptica menos restrictiva y más acorde con las realidades del mundo contradictorio, complejo y violento que llega a construirse en torno a la sexualidad. Y es que aquí la escuela, desde una idea amplia de laicismo, debiera contribuir a discernir entre lo que imponen las creencias religiosas y el prejuicio social por un lado, y lo que puede ofrecer el conocimiento científico, así como una respuesta responsable hacia la sexualidad basada principalmente en decisiones de carácter ético. Sobre este punto habría que repasar el ya clásico libro de Fernando Savater: Ética para amador. Y en el punto de las creencias, no está por demás diferenciar entre moral y ley, dado el carácter privado de las prescripciones morales y la connotación de obligatoriedad pública que últimamente se les desea atribuir. Y es que la coercitividad en el terreno público, pertenece al ámbito de la ley. Incluso se puede plantear la dimensión de la desobediencia como imperativo ético frente al abuso y la sinrazón (Kraus, 2000b).

Pero además, invocar los valores en abstracto nos conduce a un callejón sin salida porque, de entrada, se supone que todo mundo entiende exactamente a que se invoca y, además, está de acuerdo. Habría que considerar que hay valores que se antojan en desuso o de observancia limitada y que hoy el cambio democrático reclama fortalecer: congruencia, verdad, tolerancia hacia la diversidad, transparencia en los asuntos públicos, educación para la paz, resolución pacífica de conflictos, cultura de los derechos humanos, entre otros.

Espero haber mostrado la necesidad de incluir la sexualidad y el género como un tema transversal en el currículum escolar.

Florencia Ruiz.

viernes, 24 de octubre de 2008

Visita a la bibliotecaria Elda Abait

El pasado 24 de octubre visitamos a la bibliotecaria Elda Abait, responsable de la Biblioteca de nuestro Instituto y de la Biblioteca Popular José Hernandez del Club El León, siendo esta última, por pertenecer a espacios de educación no formal, de nuestro interés en campo de la práctica. La bibliotecaria, guiada por algunas de las preguntas que en una instancia previa nos surgieron a nosotras en el aula con el profesor Piñón, nos contó su actividad en la institución.

Se realizan en aquel espacio actividades internas, conocidas como los procesos técnicos: la categorización, catalogación, etcétera, del fondo bibliográfico (que cuenta con 28.600 libros, diarios del que se conservan temas espécificos -por ejemplo, el Centenario-, una videoteca con muchos vhs y una menor cantidad de dvds y revistas). Y luego, las actividades con extensión. Actividad de referencia llama Elda a labor de atender al usuario orientándolo en la búsqueda. Extensión bibliotecaria, cuando la biblioteca abre las puertas hacia la comunidad, instancia en la que se desarrollan diferentes actividades como por ejemplo la Maratón de Lectura, conferencias, charlas, presentaciones de libros, las recordadas noches literarias en las que la reunión de escritores locales eran acompañadas por músicos también de Madariaga. Especial mención al proyecto de Bibliotecas Paseanderas, una propuesta de lectura en los barrios y en distintas instituciones (por ejemplo el Hogar San Juan Bautista), con un cierre en la plaza en el que se invita a toda la comunidad en general, especialmente a las escuelas, donde se exponen libros, se desparraman colchonetas... (la bibliotecaria no dió más detalles, pero pronto estaremos allí, en la fecha pautada para el evento de cierre, como curiosas observadoras).
Formación de usuarios, enseñar a la persona a utilizar la biblioteca: cómo buscar en el estante, como están ubicados los libros (acaso por tema, por autor, por título). Elda explicaba y nos señalaba simultaneamente las etiquetas al dorso de los libros que nos rodeaban. Enseñar a utilizar el Aguapey: novedoso sistema de gestión de la información digitalizado que hoy está suplantando los ficheros.
Las bibliotecarias también hacen animación de la lectura, tarea para la cual se invitan nenes y se realizan actividades a partir del material con el que se dispone. Y se utilizan algunas estrategias como disfrazarse de Caperucita Roja para leer el libro, se apuró a ejemplificar. O una en particular que recuerda con entusiasmo: oscurecer la sala, bajar las luces, para contarles, a nenes de 4to y 5to grado, cuentos de suspenso. Subraya el éxito de los de Elsa Bornemann.

Luego de describirnos las diferentes actividades, hace incapié en aquellas de tipo cultural, de extensión. Nos cuenta que hoy las bibliotecas escolares cuentan con material y funcionan bien, por lo tanto son el primer lugar al que se recurre para buscar información. Este gran resurgimiento influyó en el rol de la biblioteca pública. ¿Quienes son los principales usuarios, entonces? Las edades son variadas, aunque claro, son más adultos que escolares los que recurren a ella. Siguiendo el perfil recreativo, son muchos los adultos que van en busca de novelas.
O los niños de jardín, acompañados por las mamás. También alumnos de la escuela técnica, ya que cuentan con material especializado en esa área.

La relación con los medios de comunicación es buena. A través de ellos se realizan las invitaciones a la comunidad.
A través del Consejo Escolar, a través de los casilleros, a las escuelas.
Cuentan con un protocolo donde figuran todas las instituciones a las que enviarles invitaciones para los eventos que se realizan.

Ahora hay planes de remodelar un lugar para realizar actividades con capacitaciones, talleres, etcétera. En un futuro se irán incorporando cursos de fotografía, de encuadernación, de computación.

En noviembre se hará la presentación del logotipo de la biblioteca, si este es aceptado por la subcomisión directiva. La confección del logotipo, distintivo que le faltaba al lugar, fue un proyecto realizado por las alumnas de bibliotecología del Instituto (el nuestro: ISFD N59), en clase de Diseño Gráfico.

Después de contarnos con entusiasmo las múltiples actividades y proyectos que tienen lugar en la biblioteca Elda marca una falta muy grande: no están informatizados, lo que considera como la mayor debilidad en los tiempos que corren. Las computadoras son viejas, lentas y no tienen internet. Dice Elda: "hay que hacer una renovación sí o sí".

El horario de atención al usuario es de 10 a 12 hs y de 14 a 18 hs. Estarán muy bien recibidos.

miércoles, 22 de octubre de 2008

A continuación una de las obras de teatro que presentaremos en la Sociedad de Fomento de Barrio Norte de Madariaga, muy pronto.
Hoy fuimos a visitar a los chicos por primera vez y volvimos entusiasmadas.
Mañana tenemos Arte y Educación con la profesora Mari Sanchez y continuaremos con los ensayos que mientras tanto, en la semana, se suceden en la sala de profesores y en la plaza y que son un agradable soplo de aire fresco entre tantos parciales.

María José y Candela.



LA CENA DE AZUCENA

Autora: Adela Basch

Personajes:

AZUCENA
MOZO

( LA ESCENA TIENE LUGAR EN UN RESTORÁN ELEGANTE. ENTRA AZUCENA, MUJER MUY BIEN VESTIDA Y SE SIENTA A UNA MESA. EN CUANTO SE ACERCA EL MOZO, SE LEVANTA UN INSTANTE, LO TOMA DEL BRAZO Y LO CONDUCE HACIA SU MESA.)

AZUCENA (HABLA RÁPIDO.) Buenas noches, señor. Por favor, ¿me podría atender enseguida? Estoy apurada.

MOZO ¿Qué dice, si la podría tender? ¿Dónde quiere que la tienda?

AZUCENA Disculpe, dije si me podría atender.

MOZO Sí, ya escuché, me preguntó si la podría tender. Esto es un restorán, no es un lugar para que la gente se tienda. Si se quiere tender vaya a tenderse a un sillón, a un sofá o a una plaza.

AZUCENA ¿A una plaza? ¿Para qué?

MOZO Para tenderse en un banco, si quiere.

AZUCENA Yo a los bancos voy a pagar las cuentas, no a atenderme. Para atenderme voy a...

MOZO (LA INTERRUMPE) Claro, para tenderse viene al restorán. Pero aquí la gente no viene a tenderse, viene a comer. Si quiere tenderse vaya a otro lado.

AZUCENA Señor, usted no me entiende, yo no quiero tenderme.

MOZO Señora, usted me preguntó si yo la podría tender. Y yo a los clientes no los tiendo.

AZUCENA Yo no sé si los tiende, pero ¡me parece que no los entiende!

MOZO (IRRITADO) ¡Claro que los entiendo! Pero no los tiendo. Lo único que a veces tiendo es la ropa: camisas, medias, pan...

AZUCENA (LO INTERRUMPE) ¡Pan! Justamente, podría ir trayendo pan, por lo menos.
MOZO Señora, yo me refería a pantalones.

AZUCENA ¿Pantalones? ¿Para qué quiero que me traiga pantalones? Si quisiera pantalones no vendría a un restorán, iría a una tienda de ropa. Si vengo acá, es para comer.

MOZO ¿Y por qué no come en lugar de hablar tanto?

AZUCENA ¿Cómo quiere que coma si usted no me trae nada, ni siquiera me muestra las entradas?

MOZO Señora, usted de entrada tomó las cosas mal.

AZUCENA ¿Qué voy a tomar mal si no me trajo nada para tomar? Ni agua me trajo...

MOZO Si usted me pide que la tienda yo no sé qué traerle.

AZUCENA Señor, por favor, entienda: no le pido que me tienda, ¡sino que me atienda!

MOZO ¿Y por qué no empezó por ahí? Si usted no es clara yo no la puedo atender.

AZUCENA ¡Señor, sepa que yo no soy Clara! Nunca fui Clara ni lo voy a ser. A mí me llamaron siempre Azucena.

MOZO ¿A mi cena? ¿Quién la llamó a mi cena?

AZUCENA ¿A su cena? Nadie me llamó a su cena.

MOZO Pero, ¿en qué quedamos? ¿No acaba de decir que siempre la llamaron Azucena?

AZUCENA ¿Y a la cena de quién quiere que me llamen? Señor, ¿por qué no la termina con esta escena y se ocupa de mi cena?

MOZO Señora, no la entiendo. Usted dijo que la llamaron a mi cena, y acá la que viene a cenar es usted, no yo. Yo estoy trabajando de mozo.

AZUCENA Sí, de mozo... demos o... demos o... otra oportunidad a esta situación. Mire, ¿por qué no me trae algo para comer?

MOZO Cómo no. ¿Le gustaría como entrada probar unos tomates rellenos?

AZUCENA Podría ser. ¿Están buenos?

MOZO Claro, son tomates de quinta.

AZUCENA ¡Tomates de quinta! ¡Lo único que faltaba! ¡Y lo dice tan campante! Señor, sepa que si vengo a un restorán es para que me sirvan comida de primera, no de quinta.

MOZO Pero, señora, justamente, son tomates de quinta, excelentes...

AZUCENA (SE LEVANTA Y SE ACERCA A LA PUERTA) ¡Quédese con su entrada, que yo prefiero la salida! ¡Mal educado! ¡Vaya a ofrecer sus tomates a otro lado!

(TELÓN)